Declaración de intenciones

Concibo el arte como una forma de pensamiento sensible, un espacio de encuentro entre la materia y la idea, entre el cuerpo y el espacio, entre mi experiencia personal y el tiempo compartido.

Mi proceso creativo nace de la observación del entorno, del diálogo constante entre lo íntimo y lo colectivo. Mirar, sentir, pensar, reflexionar y actuar conforman una secuencia vital, un modo de habitar el mundo desde la conciencia estética.

Cada etapa de mi obra surge de una preocupación concreta —a veces personal, a veces social— que encuentra en los objetos cotidianos un punto de partida para investigar.
A través de ellos intento desvelar lo invisible, transformar lo banal en signo y convertir lo cotidiano en un territorio de memoria y significado.
Cada obra es, en última instancia, un fragmento de tiempo, una huella que se enlaza con las demás para construir un relato común.

Beatriz Carbonell en Galería Vanguardia